Detalle/ Detail:

Manolo Valdés

Lillie, 2006

Colección Würth España/Würth Spain Collection
Inv. 10.618
Sala/Room 005

La presencia de Manolo Valdés en el círculo artístico internacional de las últimas décadas le ha dado a las artes plásticas españolas una visibilidad incuestionable. Sus monumentales esculturas forman parte del paisaje urbano de algunas de las ciudades más pobladas del mundo, y sus exposiciones de arte público han sacado a la calle sus reinterpretaciones de obras clave de la Historia del Arte español y universal; una de las más famosas fue Dama, una pieza de bronce basada en la Dama de Elche, la famosa escultura ibérica que forma parte de la identidad nacional, y que durante más de un año ocupó una de las calles principales de Manhattan. La obra de Manolo Valdés está presente en las colecciones de museos más importantes de todo el mundo, y ha sido reconocida con premios como la Medalla de Oro de Mérito en Las Bellas Artes o la Medalla Nacional de Bellas Artes; en 2007 fue nombrado Oficial de la Orden Nacional del Mérito que otorga el Presidente de República Francesa.

La reinterpretación de la Historia del Arte es una de las señas de identidad del trabajo de Manolo Valdés, incluso antes de que comenzara su proyecto en solitario. Desde mediados de los años 60 y hasta el año 1981 Valdés formaba, junto a Rafael Solbes, el Equipo Crónica, un colectivo que trabajaba desde la estética Pop y realizaba un arte abiertamente crítico con la situación política de la dictadura; en el repertorio de Crónica estaba también el Arte, y de hecho una de las reinterpretaciones más celebradas de Las Meninas de Velázquez, La Salita, fue llevada a cabo por ellos en el año 1970.

Tras la muerte de Solbes, Valdés comenzó a trabajar en solitario y el interés por la reinterpretación de la Historia del arte se convirtió en protagónico en su trabajo. Valdés es un asiduo visitante de Museos, y de allí es precisamente de donde sale su inspiración. En palabras del Historiador del Arte Kosme de Barañano, “su magia manipulando iconos de Tiziano a Matisse, de Rembrandt a Manet, reside en la descontextualización y en su capacidad de reactivación icónica.” La escultura que tienen delante, Lillie, es una de las obras más significativas del artista y está basada en un icono, una mujer de Matisse, que Valdés ha representado tanto en escultura como en pintura. Lillie está realizada íntegramente en madera de olivo, una madera de composición especialmente dura y, al igual que sucede con su pintura, está realizada dándole un gran protagonismo al material. En sus pinturas sobre arpillera (como en Doble Imagen, que forma también parte de la Colección Würth España) Valdés no aplica ningún tratamiento a la superficie, sino que disfruta interviniendo sobre la rusticidad de la urdimbre; en las esculturas de madera el artista “da voz” a la identidad del material, a los nudos, a los anillos del interior del tronco, a los arranques de las ramas… Todos ellos componen su lenguaje plástico; un lenguaje en el que la iconografía cobra todavía más significado al salir de los refinados soportes de la Historia del Arte y reinventarse sobre materiales en bruto que el artista nos enseña a mirar a través de la belleza.

©Museo Würth La Rioja

Manolo Valdés’ presence on the international art scene in recent decades has given unquestionable visibility to the Spanish plastic arts. His monumental sculptures have become part of the urban landscapes of some of the most populated cities in the world, and his public art exhibitions have brought his reinterpretations of key works of Spanish and universal Art History out into the open. One of his most famous is Lady, which occupied one of the main streets of Manhattan for over a year. The bronze piece is based on the Lady of Elche, the renowned Iberian sculpture that is part of Spain’s national identity. Manolo Valdés' work is present in some of the most important museum collections around the world, and has been recognized with awards such as the Gold Medal of Merit in Fine Arts and the National Medal of Fine Arts. In 2007 he was appointed Officer of the National Order of Merit by the President of the French Republic.

The reinterpretation of Art History is one of the hallmarks of Manolo Valdés' work, even before he began his solo work. From the mid-1960s until 1981, Valdés and Rafael Solbes formed the Equipo Crónica, a collective who worked from a Pop aesthetic perspective, and made art that was openly critical of the political situation under the dictatorship. Their repertoire also included one of the most celebrated reinterpretations of Velázquez's Las Meninas, The Living Room, created in 1970.

After the death of Solbes, Valdés began to work alone, and his interest in the reinterpretation of Art History became the main focus of his work. Valdés is a frequent visitor to museums, and that is precisely where his inspiration comes from. In the words of the Art Historian Kosme de Barañano, "his magic in manipulating icons, from Tiziano to Matisse, from Rembrandt to Manet, lies in the decontextualization and his capacity for iconic reactivation.” The sculpture before you, Lillie, is one of the artist's most significant works. It is based on another iconic figure, a woman painted by Matisse, who Valdés has depicted in both sculpture and painting. Lillie is made entirely of olive wood - a particularly hardy wood - and as with her painting, the material is given a great deal of prominence. In his paintings on sackcloth (as in Double Image, which is also part of the Collection), Valdés does not apply any kind of treatment to the surface, but instead enjoys working directly on the rusticity of the warp, In his wooden sculptures, the artist “gives voice” to the identity of the material - the knots, the rings inside the trunk, the branches... They all help to make up his plastic language: a language in which iconography takes on even more meaning, as it goes beyond the refined backdrop of Art History and reinvents itself on raw materials which the artist teaches us to look through to the beauty.

©Museo Würth La Rioja